Una EBAU muy desigual

E.Press
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La disparidad de criterio en las pruebas de acceso a la universidad de las 17 regiones provoca que un mismo alumno pueda aprobar el examen en una autonomía y suspenderlo en otra

La plataforma Escuela de Todos denuncia que las regiones incumplen los requisitos del Ministerio de Educación - Foto: R. VILLAVERDE

Un mismo alumno podría aprobar o suspender la EBAU dependiendo de la Comunidad Autónoma en la que se examine, según concluye el Estudio comparativo de las pruebas de acceso a la universidad en las 17 CCAA españolas realizado por la plataforma de ámbito nacional Escuela de Todos.

«Un mismo alumno, sabiendo lo mismo, podría aprobar en una región, suspender en otra u obtener una calificación muy alta dependiendo de dónde fuera a hacer su examen», explicó ayer la presidenta de la plataforma, Ana Losada, durante la presentación de este trabajo.

El estudio, que analiza las pruebas preuniversitarias de las asignaturas de Lengua Castellana y Literatura, Matemáticas II e Historia de España realizadas en la convocatoria de junio de 2023, basa su investigación en las diferencias entre bloques de contenido, estructura de la prueba, criterios de corrección y opcionalidad.

Así, el informe muestra que las notas obtenidas por los alumnos no son homologables ni pueden ser objeto de comparación, ya que los conocimientos tenidos en cuenta no son «equivalentes» y advierte que no siguen pautas «uniformes», lo que favorece la «inflación calificadora».

«La combinación de los diferentes indicadores demuestra que no se busca la excelencia, sino facilitar que el alumno obtenga la máxima puntuación. Por tanto, favorece el privilegio competitivo de unos alumnos de unas comunidades autónomas respecto a otros, no hay igualdad de oportunidades», denunció el profesor de educación secundaria Julián Ruiz-Bravo en el mismo acto.

En cuanto a las variaciones en el contenido de las pruebas, Escuela de Todos constata que no se pregunta por todos los bloques de contenido y aprendizajes mínimos obligatorios en las asignaturas y asegura que hay «gran disparidad» en el peso porcentual que cada comunidad otorga a cada bloque, destacando el caso de Comunidad Valenciana, Cataluña y País Vasco en la prueba de Historia de España, donde no se evalúa el 70 por ciento (70 por ciento) de los aprendizajes estipulados.

En ese sentido, y aunque Losada reiteró que no buscan «señalar» las prácticas en las autonomías, Ruiz-Bravo aseguró que las comunidades «campeonas» en ofrecer «facilidades» e «inflar notas» son Asturias, Galicia y la Comunidad Valenciana. «Ofrecen tanta opcionalidad a sus alumnos que se puede aprobar con un solo bloque y se puede sacar muy buena nota con dos bloques en las pruebas de Lengua Castellana y Literatura», precisó Ruiz-Bravo, quien explicó que la orden ministerial contempla tres bloques en esa asignatura: Comprensión y Expresión, Conocimiento de la Lengua y Educación Literaria.

De 'mates' a ortografía

En el caso de Matemáticas II, en el estudio realizado por los profesores Joan Font y José Miguel Velasco, se ha destacado que en Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña y Navarra, se incumplen de forma «flagrante» los bloques de contenidos, ya que suprimieron en 2023 el de Estadística y Probabilidad que contempla la orden del ministerio del ramo.

Sin embargo, las mayores diferencias del estudio se encuentran en la opcionalidad de los exámenes, definida por Escuela de Todos como «el número de preguntas que no es necesario contestar sobre el número total de preguntas del examen», lo que supone que cuanto mayor sea el parámetro opcionalidad -entre cero y uno-, mayores son las opciones de elegir por parte del alumno y más fácil sería, en principio. Así, si los alumnos llegan a combinar bloques de contenido, en algunas pruebas se puede llegar a alcanzar un 13 sobre 10 en el examen de Lengua y Literatura.

En cuanto a los criterios de evaluación de los exámenes, el estudio muestra que son muy estrictos en unas Comunidades Autónomas y en otras dependen de la «discrecionalidad» de los correctores, pero desde la entidad que ha realizado el estudio denuncian que se hagan distinciones en «errores de grafía» o «errores de acentuación» en las pruebas de Lengua e Historia, cuando la Real Academia de la Lengua no las hace.