La Primera división retorna a El Sadar 833 días después

Gonzalo Velasco
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El Éibar de Mendilibar y Quique González, además del navarro Arbilla, amenazan el récord que Osasuna fraguó la pasada campaña en Segunda.

La Primera división retorna a El Sadar 833 días después - Foto: C. A. Osasuna

El Éibar es el primer examen que afronta Osasuna en su feudo en la temporada de su retorno a Primera justo antes de la visita del F. C. Barcelona. Los armeros aspiran a acabar con la racha de 17 victorias consecutivas de los rojillos frente a su público. Son las que los navarros arrastran de la pasada campaña donde permanecieron invictos en Pamplona con un balance de 19 victorias y dos empates. Hay que remontarse a la jornada 33 de la temporada 2017-2018 para encontrar la última derrota de Osasuna en su campo. Fue por 0-1 frente al Tenerife.

Eso sí, Arrasate avisó que una imagen similar a ofrecida en Butarque no será suficiente para derrotar al Éibar: “Para ganar, tenemos que jugar mejor que en Leganés porque no hicimos un buen partido con balón”, admitió el técnico en la previa del choque. A pesar de su derrota en el estreno liguero en Mallorca, Arrasate alabó la puesta en escena que habitualmente ofrece su contrincante de este sábado: “Tenemos un rival valiente que va a por el partido. Y nosotros lo mismo. Va a ser un partido trepidante. Vamos a salir a por ellos”, indicó el vasco.

Luchar contra el calor

Este sábado en pleno mes de agosto, a las cinco de la tarde, se espera una temperatura que roce los 35 grados. Un hándicap, el del calor, que no será excusa para Arrasate en caso de que los tres puntos no se queden en Pamplona: “Estamos preparados para jugar a las cinco. Parece que hidratación no va a faltar”, ironizó el técnico rojillo acerca de los 35.000 botellines de agua que se van a repartir de forma gratuita entre el público.