El mejor Izarra de la temporada no pasó del empate

Juan Andrés Pastor
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1
Izarra
1
Calahorra
Finalizado
A pesar de que los riojanos fallaron un penalti en el 92, los de Estella fueron muy superiores durante todo el partido. El gol visitante lo anotó De Lucas en propia puerta y Arroyo fue expulsado.

El mejor Izarra de la temporada no pasó del empate

 

En esto del fútbol, a veces jugar bien no es suficiente y jugar muy bien tampoco. Es lo que le pasó al Izarra en su partido contra el Calahorra. Jugó bien la primera mitad, pero no sirvió de nada ya que en un juego, la suerte es esquiva hasta el extremo de que los riojanos ganaban los vestuarios yéndose arriba, gracias al gol en propia puerta de Luiyi de Lucas. El central dominicano, que hasta el momento se había anticipado a los delanteros contrarios, volvió a hacerlo y a la vez que impedía el remate de Jorge Fernández, introducía el balón en su propia portería. Mala suerte, pero mala, mala.

Antes, los de Estella, habían acumulado ocasiones en las botas de Toni García, la primera de ellas en una falta de tiralíneas que no se convirtió en gol gracias a la intervención del portero Roberto. En esta primera parte, los rojillos no dispararon a puerta en ningún momento, su ocasión más clara la tuvo el capitán Cristian con una falta que salió rozando el palo.

En el minuto 35, llegaba el 0 a 1, que lejos de hacer justicia, castigaba a quien mejor estaba haciendo su trabajo. El gol descorazonó a los navarros que fueron perdiendo progresivamente su empuje, hasta diluir el partido en un pacto de no agresión, con el que los jugadores de Diego Martínez estuvieron cómodos durante quince minutos.

Si el Izarra había estado bien en el primer acto, durante el segundo estuvo aún mejor. Sólo hubo un equipo. De salida, los blanquiazules, encerraron a su rival en su campo primero, y luego en el área sometiéndolo a una estrategia de acoso y derribo, desplegando un fútbol rápido, directo y agresivo.

Rúper se hizo con la manija del juego en la medular, apoyado en el trabajo incansable de Hinojosa, con un espléndido Yoel Sola y un enorme Laborda que se ganó varias ovaciones del respetable. Areso y Toni convirtieron las bandas en auténticas autopistas de juego y se hartaron de meter balones al área, pero el gol no llegaba.

Lejos de desesperar, el once local pisó más a fondo el acelerador y los calagurritanos se vieron obligados a dar un paso atrás, metiéndose en su propia área, incapaces de trenzar una jugada que le permitiera tomar oxígeno y acercarse a la meta de un aburrido Areitio, pero el gol seguía sin llegar.

Pablo Álvarez refrescó el equipo dando entrada a Javi Gómez por Areso, el cambio de Allala por Cabrera fue por lesión, en el 85  Yoldi dio descanso a un ovacionado  Sola. Para entonces ya había llegado la igualada gracias al disparo, de abajo a arriba, de Toni García. Aún faltaban veinticinco minutos y todo parecía indicar que el Izarra iba a ser capaz de remontar. Rúper enviaba una falta rozando la escuadra, Laborda remataba fuera, Toni hacía lo mismo inmediatamente después, el disparo violento de Eneko golpeaba en un defensa con Roberto ya batido, pero entonces llegó el único error de la tarde. El único, porque el gol en propia puerta fue pura mala suerte.

Un desajuste en las marcas, y un balón que se deja botar, permite a Chaco controlar el esférico en el área y el lateral Arroyo no tiene más remedio que cometer falta. Penalti y expulsión, minuto 92. El lanzamiento de Jorge Fernández se encuentra con el poste izquierdo de la portería. Aún tuvo otra el Calahorra en los pies de El Haddadi que pudo detener Areitio.

Los riojanos habían guardado toda la pólvora para el tiempo de descuento y el Izarra terminó lamentando el empate, a pesar de que su rival marró una pena máxima en el descuento. Esta es la locura que hace grande al fútbol. El caso es que después de una jornada, la 26, el Izarra sigue penúltimo, a dos puntos de la promoción y a cuatro de la salvación. Como si no hubiera pasado nada.

 

Pablo Álvarez: jugando así nos salvamos, estoy seguro.

 

En la sala de prensa comparecía Pablo Álvarez, el técnico madrileño del Izarra, encarnaba la sensación contradictoria que tenían todos aquellos que habían visto el partido, fueran de Estella o de Calahorra. Los riojanos estaban enfadados porque su equipo no había jugado a nada, pero empataban a pesar de fallar un penalti en el minuto noventa y dos, y los estelleses lamentaban que el gran juego desplegado no les sirvió para ganar, aunque pudieron haber perdido. El técnico local saldaba el dilema sentenciando que  “el fútbol  es un deporte de locos. Esa es la sensación que tengo, porque a pesar de ser muy superiores hemos estado a punto de perder. Hoy hemos jugado el mejor partido desde que estoy aquí, hemos dominado, creado numerosas ocasiones de gol. Tengo la sensación de que hemos perdido dos puntos, a pesar de que ellos han fallado un penalti en el minuto noventa y dos.”

Preguntado por el momento en el que se encuentra el equipo, Pablo tiene claro que “jugando así, con esta entrega, energía e ímpetu nos vamos a salvar. Tengo clarísimo que alcanzaremos el objetivo, pero por el contrario no puede ser que ante un equipo que nos ha generado tan poco peligro, estén a punto de hacernos dos goles. Ahí tenemos que seguir insistiendo y trabajando para mejorar. Estoy muy orgulloso de mis jugadores y les he felicitado en el vestuario.”

 

Izarra: Areitio, Eneko, Cabrera ( m 58 Allala), De Lucas, Arroyo, Rúper, Hinojosa, Areso ( m 55 Javi Gómez), Toni García, Sola ( m 85 Yoldi) y Laborda.

Calahorra: Roberto, Cristian, José Ramón, Santamaría, Kamal ( m 82 El Haddadi), Barrera, González ( m 64 Iribarren), Rodrigo ( m 68 Goñi), Jorge Fernández, Márquez, Chaco.

Goles:  0-1 m 35 De Lucas en propia puerta

             1-1 m 65 Toni García

 

Árbitro: Dirigió el encuentro el colegiado catalán Brull Acerete, ayudado en las bandas por Jarit Mesa y Navarro Juncá. Mostró tarjetas amarillas a los izarristas De Lucas,  Sola y en dos ocasiones a Arroyo por lo que fue expulsado en el minuto 92, por los visitantes vieron la amonestación Márquez y Chaco.

 

Incidencias: Cerca de 600 espectadores en las gradas de Merkatondoa con una notable presencia de seguidores riojanos.