El físico de Osasuna sentenció a un desarbolado Espanyol

Gonzalo Velasco
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Los periquitos son el rival al que más veces ha ganado Osasuna (29) y al que más goles ha metido (90).

El físico de Osasuna sentenció a un desarbolado Espanyol - Foto: LaLiga

Minuto 91 de encuentro en Cornellá El Prat. Osasuna lleva media hora aguantando un 1-2 favorable con un jugador menos tras la expulsión de Roncaglia. Y en ese instante, Chimy Ávila comienza a correr a por un balón casi desde su propio área. El argentino le gana la partida a un defensa del Espanyol que partía con metros de ventaja. Ambos acaban a la par en el área y la jugada acaba en penalti. Torres lo transforma y Osasuna sentencia con el cuarto gol. Pero es que apenas siete minutos antes, Jon Moncayola saltó desde la medular a por un pase en corto entre Darder y un central periquito para robar el esférico y comenzar una galopada que acabaría en el 1-3. Son dos ejemplos producidos en el ocaso del partido que demostraron la entereza física con la que acabó Osasuna el partido y permitió culminar la remontada.

UNA REMONTADA FULGURANTE

El partido no comenzó bien para los rojillos con un penalti por mano de Roncaglia, pitado a instancias del VAR, que transformó Marc Roca. Osasuna apenas creó peligro en la primera parte. Todo lo contrario que en la segunda donde igualó la contienda a los 27 segundos gracias a Rubén García y remontó a los 3 minutos 40 segundos con el tanto de Ávila tras el regalo de Bernardo en la cesión a Diego López. La segunda amarilla vista por Roncaglia, ésta en el minuto 52, pudo emborronar la segunda parte. Sin embargo, el Espanyol arriesgó en busca del empate dejando a sólo dos defensas cuando atacaba; algo que aprovecharon los rojillos para sentenciar con las citadas galopadas con las que demostraron la entereza con la que llegaron al término del choque.