Cuando el contrabando estaba a la orden del día en Eugi

NATV
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Juan Juviera es vecino de Eugi y trabajó en Magnesitas 31 años, un trabajo por el que cobraba 930 pesetas al mes. En el otro lado de la balanza podía cobrar hasta 1.000 pesetas en una noche por pasar un paquete de contrabando.

Eran tiempos en los que los vecinos de Eugi trabajaban en el monte, las colinas de humo de las carboneras se divisaban desde muchos puntos y los contrabandistas se escondían entre los bosques, mientras las mujeres se ocupaban de las tareas del hogar y del cuidado de los hijos. Ahora esas traiciones han pasado a ser los recuerdos mejor grabados en las mentes de los de Eugi.

Juan Juviera era uno de los mejores pelotaris de Eugi. Cuando no estaba en la mina estaba en el frontón, donde las apuestas estaban a la orden del día. En su memoria tiene grabado cómo el cura le llevaba a San Martin de Unx a jugar a pelota por 1.000 pesetas el partido, la misma cantidad que ganaba trabajando en la cantera en un mes.

Este vecino de Eugi, encontró trabajo en Magnesitas tras dejar su puesto como guarda forestal porque no quiso abandonar su pueblo natal. De sus 31 años trabajando en la mina, Juviera recuerda el momento en el que tuvo que sacar 7.500 kilos de dinamita con una gran nevada.

 

Cuando el contrabando estaba a la orden del día en Eugi
Cuando el contrabando estaba a la orden del día en Eugi
Cuando el contrabando estaba a la orden del día en Eugi
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