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Emoji se convierte en la palabra de 2019 de la Fundéu BBVA

EFE
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Emoji se convierte en la palabra de 2019 de la Fundéu BBVA

La institución apuesta, tras el microplástico de 2018, por los emoticonos y su evolución a lo largo del siglo XXI debido al «impacto» que suponen en la vida cotidiana y su universalidad

Los emojis se alzaron ayer con la distinción de palabra del 2019 que concede desde hace siete años la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA).
Tras elegir escrache en 2013, selfi en 2014, refugiado en 2015, populismo en 2016, aporofobia en 2017 y microplástico en 2018, la institución ha optado en esta ocasión por destacar el papel de estos pequeños símbolos.
Los emoticonos (y sus evoluciones: bitmojis, memojis, animojis…) forman parte ya de nuestra comunicación y conquistan día a día nuevos espacios más allá de conversaciones privadas en chats y aplicaciones de mensajería en los que comenzó su uso. Su innegable impacto en la vida cotidiana, sus interesantes relaciones con el resto de los elementos de la comunicación (palabras, frases o signos de puntuación) y las perspectivas que se abren de cara al futuro han llevado a la Fundéu a cederles esta distinción.
La aparición en los 90 de los emoticonos -pequeños dibujos creados con signos ortográficos que se leían inclinando la cabeza- y su evolución en el siglo XXI hacia los emojis -figuras dibujadas con valor simbólico- han supuesto un cambio evidente en el modo de conversar.
«No se trata, por supuesto, de que los emoticonos y los emojis vengan a robarnos palabras o a pervertir nuestra lengua, que ha mostrado durante siglos su capacidad para adaptarse a los nuevos tiempos y a las tecnologías de cada época. Ni de que acabemos expresándonos solo con este tipo de signos. Creemos más bien que constituyen un elemento más que contribuye a lograr el fin último de las lenguas: la comunicación entre las personas», señala el coordinador general de la Fundéu BBVA, Javier Lascuráin.
«En un mundo marcado por la velocidad, aportan agilidad y concisión. Y en un entorno en el que buena parte de lo que escribimos, sobre todo en chats y sistemas de mensajería instantánea, es comunicación oral puesta por escrito, nos permiten añadir matices gestuales y de intención que de otro modo se perderían», añade.
Además, muchos de ellos tienen el gran valor de la universalidad, el de poder ser entendidos por personas de muy diferentes culturas y lenguas. Como ya afirmó el presidente de la Fundéu BBVA, Mario Tascón, durante su intervención este año en el Congreso de las Academias de la Lengua en Sevilla, «puede que los emojis sean lo más cercano a un lenguaje universal que ha creado nunca la humanidad».
Desde el punto de vista de la lengua, el uso de estos pequeños dibujos plantea varias reflexiones y retos muy interesantes que ya se empiezan a abordar en diversas obras académicas: cómo usarlos en textos generales, cómo interactúan con el resto de las palabras, con los signos de puntuación…

Un organismo de ayuda

La Fundéu BBVA es una institución sin ánimo de lucro cuyo objetivo es promover el buen uso del español, en especial en los medios de comunicación. Para ello emite cada día recomendaciones lingüísticas vinculadas a la actualidad informativa y responde cientos de consultas a través del teléfono, el correo electrónico, la web y las redes sociales.
La elección de su palabra del año, que llega en este 2019 a su séptima edición, es el fruto de los debates de sus integrantes, filólogos y periodistas, tras un año de trabajo con el lenguaje más relacionado con la actualidad informativa.