La bolsa de alquiler de vivienda de Nasuvinsa, en máximos

NATV
-

El programa de la Bolsa de Alquiler destinado a propietarios de pisos vacíos que arrienden a través de Nasuvinsa con garantía de la sociedad pública ha experimentado un repunte hasta situarse en la cifra más alta lograda hasta ahora con 656 viviendas

La bolsa de alquiler de vivienda de Nasuvinsa, en máximos

Esta cantidad también supone un incremento del 38% respecto a las 475, que había en 2015, antes de que el Gobierno foral pusiera en marcha las medidas incentivadoras para movilizar el parque de vivienda vacía y sacarlo al alquiler.

Precisamente, el Consejo de Gobierno ha acordado, en su sesión de esta misma semana, autorizar al departamento de Derechos Sociales la tramitación de una convocatoria por una cuantía de 200.000 euros. El objetivo es renovar la partida anual de las subvenciones que reciben los propietarios y propietarias que ceden a Nasuvinsa el alquiler de sus viviendas, con garantía por parte de la sociedad pública del cobro de la renta mensual.

Uno de los principales objetivos de la política de vivienda del Gobierno de Navarra es aumentar la oferta de alquiler a precios asequibles para favorecer el acceso a la vivienda. En este sentido, la vicepresidencia de Derechos Sociales ha activado, a través de Nasuvinsa, varias herramientas que vienen a dar respuesta a la creciente demanda de vivienda en régimen de arrendamiento por parte de jóvenes o familias con recursos limitados, entre otros sectores.

Con tal fin, el Ejecutivo foral ha reorientado hacia el alquiler la promoción pública de vivienda, el plan Navarra Social Housing de Nasuvinsa actualmente en marcha, contempla la construcción de 524 Viviendas de Protección Oficial (VPO). Asimismo, el Gobierno ha aumentado las subvenciones a promotores o promotoras que rehabiliten edificios para sacar vivienda en arrendamiento, y ha reactivado la Bolsa de Alquiler de personas propietarias de pisos vacíos, además de implantar, a partir de este mes de enero, los programas EmanZipa y DaVid, destinados a ayudas a jóvenes y familias vulnerables, respectivamente, que desarrollan la ley de reconocimiento del derecho subjetivo a la vivienda.