Abierto el proceso para construir 'la nueva Milagrosa'

NATV
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Abierto el proceso para construir 'la nueva Milagrosa'

El Ayuntamiento ha abierto un proceso participativo que recoge 16 propuestas para el barrio, entre las que se encuentran la construcción de un centro cívico y un aparcamiento subterráneo en el CP Víctor Pradera.

El anteproyecto incluye entre sus propuestas la construcción de un centro cívico en el enclave del actual C.P. Víctor Pradera, asociado a la creación de una plaza y un aparcamiento subterráneo; la habilitación del antiguo cine Guelbenzu como espacio multifuncional para actividades socioculturales o juveniles; espacios culturales o para jóvenes en la nueva plaza Río Ega, donde también se prevé un aparcamiento; o la creación de un espacio polivalente cubierto asociado a la creación de una plaza urbana como nexo entre Santa María la Real y el parque Tomás Caballero, con aparcamiento subterráneo incluido.

Además recoge otras propuestas de equipamiento vinculadas a reservas dotacionales del Plan Parcial de Arrosadía – Lezkairu. Se prevé una reserva de naturaleza docente cultural, en la unidad AC3, adyacente al PEAU, en el marco de un complejo inmobiliario en el que coexistiría con viviendas. Además, hay otras dos reservas en el límite sur del ámbito del PEAU para equipamiento local y/o general. El desarrollo de esos equipamientos iría en ambos casos vinculado a la construcción de aparcamientos disuasorios, claves en la entrada sur de la ciudad.

Se plantean, asimismo, actuaciones de rediseño o cualificación de espacios públicos. Se propone, por ejemplo, la creación de un espacio infantil cubierto en la plaza Felisa Munárriz, la construcción de un aparcamiento en la plaza Alfredo Floristán o la reforma de la plaza Río Ebro para acoger otro aparcamiento subterráneo. Se prevé la generación de una plaza lineal a ambos lados de la avenida de Zaragoza asociada a la construcción de un centro cívico y un aparcamiento subterráneo; la creación de una plaza en la encrucijada de las calles Manuel de Falla y Río Urrobi con la demolición de un edificio que interrumpe la continuidad de las calle Irati y Albéniz; y las nuevas plazas Río Ega (en el enclave del actual Parque Río Ega) y la ubicada junto al parque Tomás Caballero y la calle Tajonar.

Superar el efecto barrera de la avenida de Zaragoza

El PEAU incluye asimismo la posibilidad de una reurbanización general del espacio público, también en lo que se refiere al conjunto del sistema viario. Además del cambio de concepto en la movilidad, para primar los desplazamientos peatonales o con medios sostenibles, se destaca la idea de superar el efecto barrera que para el ámbito del PEAU supone la avenida de Zaragoza permeabilizándola al tránsito peatonal y de bicicletas.

Según se expresa en el anteproyecto presentado ayer, el automóvil viene a ocupar un 75% de la superficie de las calles en Milagrosa y Azpilagaña. Un objetivo prioritario del plan, que se ajusta a lo dictado por el vecindario en el análisis previo del barrio contenido en la EDUSI, es invertir esos porcentajes rescatando para el peatón parte del viario interior de esos barrios. La fórmula que se apunta es la de crear aparcamiento periféricos o, en su caso, habilitar aparcamientos en locales hoy en desuso que existen en el interior del tejido urbano, para compensar la creación de corredores peatonales.

El plan reconoce y distingue dos tipos de vías o calles: aquellas que articulan los recorridos entre la periferia y el centro de la ciudad o que acogen cierta intensidad de tráfico rodado (avenida de Zaragoza, Abejeras, Tajonar, Julián Gayarre, avenida de Cataluña o Blas de la Serna – Queiles – Buenaventura Íñiguez); y aquellas que atendiendo a la nueva movilidad se adecúen a la coexistencia peatón – vehículo, incluso con áreas en Milagrosa Norte, planteada en términos de peatonalización más estricta.

Área de Rehabilitación Preferente

Respecto a la edificación, el anteproyecto propone la Milagrosa como Área de Rehabilitación Preferente, con las consiguientes ayudas públicas para la solución de insuficiencias constructivas, adecuación y accesibilidad de las viviendas y mejora del comportamiento y eficiencia energéticas de los inmuebles. Según datos de EDUSI, un 16% de las viviendas de la zona presentan un deterioro medio o alto, un 30% no tiene ascensor y un 44% de los edificios no cuentan con un recorrido accesible desde la vía pública hasta cada piso.

El anteproyecto de PEAU viene a proponer la corrección de alineaciones y la ampliación de la altura de la edificación. Estas propuestas responden a la estrategia de restaurar volumetría y ambientalmente el barrio, completando manzanas y proporcionando continuidad al tejido edificado. Esta estrategia, además, es coherente con la obtención de recursos asociados a aumentos de aprovechamiento urbanístico derivados de la asignación de una edificabilidad adicional en determinados enclaves en orden a generar recursos públicos que puedan ser utilizados en beneficio del reequipamiento y reurbanización del barrio.

Las correcciones de las que se derivaría, en su caso, una mayor altura edificada se concentran sustancialmente a lo largo de la avenida de Zaragoza, en cuyos dos frentes, según mantiene el análisis del equipo redactos del PEAU, múltiples edificios  reclaman un volumen edificable superior al actual, o en la conveniencia de mitigar el impacto de medianeras o manzanas inconclusas, o restañar el volumen construido entre edificios de configuración y altura distintas.

Plantas bajas para viviendas o aparcamientos

El anteproyecto habla también de la habilitación de plantas bajas de los edificios, ahora sin uso, como vivienda o aparcamiento. En un 20% de las plantas bajas de Milagrosa y Azpilagaña no se desarrolla actividad por lo que podrían reconvertirse en viviendas o lofts. Se menciona, por ejemplo, la calle Santa Marta. En otras zonas, como Santa María la Real o en la zona oeste del barrio (Azpilagaña) se apuesta por mantener con carácter general esas plantas bajas como espacios de actividad comercial.

La actividad económica del barrio del ámbito del PEAU se concentra sustancialmente en la avenida de Zaragoza y Abejeras y, ya en interior de la trama urbana, en calles como Tajonar, Guelbenzu, Sangüesa, Río Ega o Buenaventura Íñiguez. De todos modos, el barrio duplica  la superficie comercial no ocupada respecto a la media de la ciudad. Milagrosa y Azpilagaña acumulan un 18,6% y un 20% de superficie comercial no ocupada por el 8,77% de porcentaje medio en toda Pamplona.

Esta pérdida de actividad económica, que se manifiesta en el alto porcentaje de locales sin uso o en el hecho de que buenas parte de las plantas bajas se destinen a garaje o almacén, tendría su origen en la progresiva desaparición de talleres y su desplazamiento a polígonos periféricos. Pero afecta actualmente al comercio, que pierde progresivamente peso específico, lo que resulta más preocupante, y tanto más grave, si se considera su relevancia histórica como sector productivo generador de vida urbana en un barrio.