"Silencio humillante" ante los abusos sexuales en la Iglesia

NATV
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La Conferencia Episcopal ha reconocido que en la reflexión del Papa y el Episcopado sobre los abusos sexuales en la Iglesia "nos sorprendimos" de que esto "se hubiera ocultado, de una manera muy estudiada, y con un silencio humillante".

Concretamente ha sido el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez, ha valorado el encuentro al que el pasado mes de febrero el papa Francisco llamó a los presidentes de las Conferencias Episcopales, en el que ha centrado la ponencia con la que ha abierto este jueves el Curso de Actualización de Derecho Canónico organizado por la Universidad de Navarra.

Aquel encuentro "era una deuda que todos habíamos contraído ante Dios, en primer lugar, ante las víctimas, ante las familias, ante la Iglesia, ante la sociedad en la historia", ha valorado el también cardenal arzobispo de Valladolid en su conferencia titulada "La protección de los menores en la Iglesia".
Blázquez destaca que la Iglesia ha afrontado los abusos a menores con Blázquez destaca que la Iglesia ha afrontado los abusos a menores con "decisión y a fondo" - Foto: Europa Press
"La convocatoria -del Papa- transparenta el valor y la humildad para plantear estas cuestiones abiertamente, y al mismo tiempo es un encuentro inédito y sin precedentes", ha reconocido Blázquez, quien ante los cerca de 300 oyentes, la mayoría de ellos sacerdotes, ha trasladado el espíritu de este encuentro "inolvidable".

La conclusión unánime de quienes asistieron a él fue decir "sí a las víctimas, sí a escucharlas, a acompañarlas, a protegerlas ante abusos de cara al futuro. Hemos dicho sí a las familias y hemos empatizado con su sufrimiento. Hemos garantizado la colaboración con las autoridades civiles, para que no queden impunes estos atropellos vergonzosos".

Además, de aquel encuentro ha salido "un no tajante a los abusadores, a los encubridores, al silencio cómplice, al tratamiento inadecuado de los hechos delictivos".

Blázquez ha incidido en que era "una obligación por parte de la Iglesia que estas cuestiones hayan sido afrontadas con decisión y a fondo", un mérito que ha atribuido tanto al Papa emérito, Benedicto XVI, como al papa Francisco, que "lo han afrontado con decisión admirable, metiendo el bisturí hasta donde se puede meter, con respeto, sinceridad, y preparándonos para que no existan casos de este estilo, y afrontando el dialogo con las víctimas".

"Afrontar esta cuestión con decisión y sinceridad era también una forma de ganar libertad humana, evangélica, social", ha reconocido para admitir que "también hay perdón en este pecado en determinadas condiciones", aunque ha pedido no confundir "perdón con impunidad".

En cualquier caso, Blázquez ha incidido especialmente el papel que el silencio ha tenido en este problema, porque "el silencio fue un arma terrible de humillación de las víctimas y de autodefensa de los abusadores".