La despoblación afecta al Pirineo, Sangüesa y Améscoas

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Los mayores índices de envejecimiento, menor población inmigrante y tasas de actividad más bajas influyen directamente en el proceso de despoblamiento de las zonas del Pirineo, Sangüesa y Améscoas de Navarra.

La despoblación afecta al Pirineo, Sangüesa y Améscoas - Foto: ARCHIVO

Estos datos se recogen en el undécimo boletín "Tendencias" editado por el Observatorio de la Realidad Social del Departamento de Derechos Sociales correspondiente al mes de febrero de 2020 y que en este caso sintetiza el informe "Desigualdades Territoriales en Navarra. Retos y Propuestas", presentado a finales de 2019.

Los problemas de la evolución de la población, informa el Gobierno de Navarra en un comunicado, se distribuyen por casi todo el territorio, pero se encuentran agravados en tres zonas: Pirineo, Sangüesa y Ega-Montejurra.

El Gobierno de Navarra señala que, a pesar de que el fenómeno del despoblamiento ha tomado un especial protagonismo en la agenda pública, "de forma estricta no hay un grave problema de despoblación en Navarra".

En términos generales se está incrementando el número de habitantes, pero existen zonas más vulnerables y algunas están en claro retroceso poblacional como el Pirineo y las Améscoas.

La Unión Europea sitúa el riesgo de despoblamiento en una densidad de 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado. Hay dos comarcas muy por debajo, como Pirineo (4,1) y Prepirineo (7,7), y otras que se acercan a este umbral de riesgo, como Arga Valles (19,9), Larraun (18,8) y Sangüesa (14,3).

Las comarcas con mayores índices de envejecimiento coinciden en gran medida con las que tienen mayor grado de despoblación y menor densidad: Pirineo (426), Sangüesa (222,4) y Ega-Montejurra (192,3).

Estas comarcas con menor densidad de habitantes y mayor envejecimiento y sobreenvejecimiento de la población son las más afectadas por la dependencia senil, con índices muy por encima de la media navarra (30,1), alcanzando incluso un 54,7 % en el caso de Pirineo.

También viven con más intensidad procesos como la masculinización de la población, especialmente en áreas rurales, así como en ellas se concentra el mayor riesgo de dificultad de reemplazo de la población “soporte” (40-55 años), con todas las consecuencias que ello implicará a futuro. Además, son comarcas con menor acceso de inmigración.

En grandes rasgos se van determinando los espacios más frágiles desde la perspectiva de la demografía, lo que acaba teniendo importantes consecuencias sobre las realidades económicas, sociales y culturales.

Por otra parte, desde la perspectiva territorial, determinados niveles de desempleo muestran una incidencia excesiva, más allá del factor estructural, en comarcas como Ega y Ribera, cuyas tasas de paro se encuentran por encima de la tasa del conjunto de Navarra.

Por el contrario, en los niveles más bajos de desempleo se encuentran las comarcas de Bidasoa y Larraun, con tasas que rondan el 6 %. La evolución del desempleo tampoco ha sido homogénea territorialmente.

Por su parte, el empleo también se comporta de manera distinta según el territorio. Así, el volumen de la ocupación se encuentra por debajo del resto de las comarcas en las zonas de Pirineo y Ega (Ribera Estellesa y Montejurra), cuyas tasas de empleo no alcanzan en ningún caso el 48 % y se sitúan entre 7 y 6 puntos por debajo de la tasa de empleo de Navarra (53,17 %).

Un factor determinante del desarrollo del empleo de una zona es la especialización de la actividad económica. Las cifras de personas afiliadas a la Seguridad Social, según comarca de residencia y actividad, muestran una mayor concentración en el sector primario en el Pirineo (13,6 %), Ribera Alta (13,2 %) y Ribera Estellesa (12,1 %).

Respecto a la industria manufacturera, tiene un mayor protagonismo en la Ribera Alta (43,5 %) y la Ribera Estellesa (39,7 %), así como en la Sakana (36,3 %).

También resulta destacable el importante peso de la industria manufacturera en la comarca de Sangüesa (33,6 %). La presencia de las ramas de comercio y hostelería es mayor, en términos relativos, en la comarca del Bidasoa (28,3 %) y en el Pirineo (27,2 %).

Tres comarcas como Ribera (30,5), Ribera Estellesa (29,44) y Ribera Alta (28,43) registran niveles significativamente más elevados que la media de Navarra e incluso duplican con creces las tasas de riesgo de pobreza de comarcas como Arga-Valles (12,71).

Teniendo en cuenta el total de las personas desempleadas, en zonas como la Ribera (56,7 %) y la subcomarca de Pamplona (52,1 %), las personas desempleadas sin cobertura por desempleo superan el 50 %, mientras que en comarcas como Pirineo (24,2 %) y Bidasoa (30,8 %) se dan los porcentajes de desprotección más bajos.

Por último, la cobertura de la Renta Garantizada tampoco es territorialmente homogénea. Así, mientras que en Arga-Valles (10,4 %), Ribera Estellesa (9,4 %) y Ribera (9,2 %) alcanza a más del 9 % de la población, en comarcas como Pirineo (0,5 %), Bidasoa (2,3 %) y Larraun (2,6 %), no llega al 3 %.