El Gobierno de Madrid rechaza el plan "radical" del taxi

SPC
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La Comunidad tacha de «inaceptable» la propuesta de los conductores, que insisten en exigir una hora de antelación en la contratación de VTC y un mínimo de distancia de cinco kilómetros. El sector pide la dimisión del popular Ángel Garrido

El Gobierno de Madrid rechaza el plan "radical" del taxi - Foto: Ricardo Rubio Europa Press

El conflicto del transporte en Madrid alcanzó ayer su décimo día consecutivo de paros y movilizaciones sin esperanza de solucionarse a corto plazo ante el inmovilismo de las partes implicadas que, con cada jornada que pasa, parecen más enrocadas en sus posturas. De hecho, el presidente de la Comunidad, Ángel Garrido, rechazó la propuesta de regulación de los vehículos de transporte con conductor (VTC) que le presentaron las cinco asociaciones del sector del taxi que existen en la región, alegando que es «aún más radical que las anteriores».
En una rueda de prensa en la sede del Ejecutivo autonómico, Garrido denunció la «dejación» de funciones de la Delegación del Gobierno en Madrid por haber «permitido la toma impune de las calles de la capital por sectores radicalizados» y calificó al titular de Fomento, José Luis Ábalos, como «el ministro más indolente e irresponsable de la historia».
En su décima jornada de huelga indefinida, el sector del taxi de Madrid entregó a la Comunidad una propuesta de regulación de los VTC en la que reclaman, entre otras cuestiones, que estos servicios se contraten con una hora de antelación y realicen un recorrido mínimo de cinco kilómetros.
Garrido, que compareció junto al vicepresidente madrileño, Pedro Rollán, y la consejera de Transportes, Rosalía Gonzalo, calificó el documento de «inaceptable», sostuvo que «no hay ningún punto de acuerdo» y lo tildó de «intento claro de eliminar la competencia y hacer desaparecer los VTC».
El citado texto exige la precontratación con una hora de antelación y un recorrido mínimo de cinco kilómetros para los vehículos de transporte con conductor que haría «inviable» la prestación del servicio en las ciudades de la región, explicó Garrido.
«La Comunidad de Madrid no va a legislar para eliminar el sector de los VTC», «un servicio que valoran de forma positiva todos los madrileños» y porque las reclamaciones que podrían hacer en tal caso las empresas del gremio «comprometerían el futuro de las Cuentas» de la región y «el bolsillo de todos los ciudadanos, porque las indemnizaciones las tendríamos que pagar entre todos».
Por ello, el popular insistió en que la libertad de elección y la competencia suponen «un estímulo para la mejora de cualquier sector». 
La respuesta de los taxistas a estas declaraciones no se hizo esperar y una multitudinaria concentración tomó la Puerta del Sol para cargar contra el presidente de la Comunidad. 
«Garrido dimisión» o «Garrido, por cuánto te has vendido» fueron algunas de las consignas más coreadas durante la protesta, aparte de las clásicas repetidas desde que comenzó el conflicto como «Manos arriba, esto es un atraco», «Estamos hasta los huevos» y «Esto es una historia de puertas giratorias». 
Varios portavoces de las asociaciones de taxistas recriminaron a Garrido que no convoque al sector para negociar de cara a debatir una nueva propuesta que podrían presentar, si ven esa voluntad para ello en el Ejecutivo autonómico. «Vamos a obligar a esta gente a negociar», aseguró el presidente de la Federación Profesional del Taxi, Julio Sanz, para recalcar que el Gobierno regional no quiere dialogar sino «acallar» a los profesionales, que se han movilizado para conservar su puesto de trabajo.