Dos millones de mayores de 65 años viven solos en España

SPC
-

Casos recientes como el de la anciana hallada muerta en su casa de Madrid 15 años después de fallecer ponen en evidencia una realidad social triste y un modelo sanitario con carencias

Dos millones de mayores de 65 años viven solos en España

Vivir en una sociedad hiperconectada supone que los movimientos de cada persona dejan una huella en forma de datos. Sin embargo, noticias recientes como el fallecimiento de una mujer de 78 años en Madrid-a la que nadie echó de menos durante 15 años- demuestran que el sistema no es capaz de evitar la muerte de los más vulnerables en el absoluto olvido.
De hecho, más de dos millones de mayores de 65 años viven solos y, frente a quienes lo hacen por decisión personal, muchos pasan sus días aislados, sin protección e invisibles para la sociedad. Les falla el sistema, desde el familiar hasta el sanitario o económico, como ocurrió con la anciana de Madrid.
¿Podría el médico de atención primaria detectar la ausencia de un paciente durante años? ¿Debería extrañar en el banco dejar de ver a esa anciana que acude varias veces al mes a retirar dinero? ¿A Hacienda tendría que alertarle que una persona mayor deje de cumplir con sus obligaciones fiscales? ¿Qué papel habrían de jugar los vecinos, preocuparse o seguir con su vida?
Los servicios sociales no actúan si quien lo necesita no lo pide o no lo requiere alguien del entorno, como por ejemplo un vecino. «Si esa persona hubiera solicitado ayuda a domicilio o teleasistencia, la trabajadora social de referencia, ante cualquier pequeño cambio, le echa en falta rápidamente», señala el presidente de la Asociación de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales, José Manuel Ramírez.
Desde el ámbito policial, señalan que si no hay una denuncia o una comunicación de una sospecha, la Policía no interviene. «Cada caso es un mundo», explican.
Mientras, la coordinadora de Gestión Sanitaria de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Sermergen), Inmaculada Cervera, alerta de que una parte de los pacientes de más edad -entre un 5 y un 10 por ciento- pueden «pasar desapercibidos».
Y en Hacienda tampoco salta la alerta, apunta José María Mollinedo, secretario general de los Técnicos de Hacienda. «Las administraciones están interconectadas de tal forma que, al producirse  un fallecimiento, la información de Registro Civil llega a la Seguridad Social, a la Agencia Tributaria y a las Comunidades a efectos de la liquidación del Impuesto de Sucesiones». Pero si no se conoce la muerte, la pensión sigue activa y esa persona mantiene sus obligaciones.