Juicio a dos acusadas de intentar quemar viva a otra mujer

NATV
-

Este lunes ha comenzado en la sección segunda de la Audiencia Provincial de Navarra el juicio a dos mujeres acusadas de intentar quemar viva a la expareja sentimental de una de ellas en Pamplona, hecho por el que se piden 17 y 15 años de prisión.

Juicio a dos acusadas de intentar quemar viva a otra mujer - Foto: ARCHIVO

La fiscalía pide 17 años de cárcel a una de estas mujeres por intentar asesinar a su exnovia quemándola viva y 15 para la otra mujer por ayudarle rociando a la víctima de gasolina e intentando prenderla con un mechero, siendo conscientes según la fiscalía de que “este sistema causaría unos dolores exarcebados”.

Además, pide que la víctima reciba una indemnización de 24.000 euros: 14.000 por los daños morales ocasionados y otros 10.000 por la pérdida de calidad de vida de esta mujer tras los sucesos.

Los hechos que van a ser juzgados a lo largo de varias sesiones tuvieron lugar en junio del 2018 en el barrio de la Rochapea cuando la víctima entró en el portal de la casa en la que residía, momento en el que la amiga de su expareja, aprovechando que le estaba dando la espalda para entrar al ascensor, le roció con gasolina que previamente habían ido a comprar ambas acusadas.

Según el relato de los hechos, la mujer huyó subiendo por las escaleras y pidiendo auxilio mientras la acusada le perseguía intentando prenderle fuego con un mechero, pudiendo refugiarse finalmente en la casa de una vecina que le abrió la puerta.

Previamente, las acusadas habían comprado una peluca, una visera y maquillaje que presuntamente usó la ejecutora de la agresión para no ser reconocida, lo que supone un agravante según el Código Penal.

Como consecuencia de estos hechos, la víctima ha sufrido un trastorno de estrés postraumático, necesitando por ello tratamiento médico psicológico y presenta aún secuelas como fobias, trastornos depresivos y presencia de pensamientos suicidas, entre otras.

Según detalla la fiscalía, el móvil de este intento de asesinato podría ser la consideración por parte de la expareja de la víctima de que esta fue la culpable de la muerte de su hija años antes, un pensamiento que surgió tras la ruptura de la pareja después de casi tres años de relación.