Pólvora mojada

SPC
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El Barcelona se obliga a ganar en el Camp Nou - Foto: EMMANUEL FOUDROT

El Barçelona se ve obligado a ganar en el Camp Nou tras un partido trepidante ante el Lyon en el que los culés empataron pese a gozar de múltiples ocasiones como para adelantarse en la eliminatoria

El Barça dejó ayer vivo al Lyon en la ida de los octavos de la Champions (0-0) y evidenció su falta de gol frente a un rival que plantó cara en el primer tiempo, pero que estuvo a merced de los azulgranas en el segundo, cuando los de Ernesto Valverde asediaron la meta de los franceses. Todo se decidirá en el Camp Nou. 
Mereció más el conjunto catalán en un duelo en el que a los culés les faltó precisión y puntería, pero el Lyon, un equipo alegre, también tuvo sus opciones, especialmente en el primer tiempo.
El cuadro galo es uno de los representantes de los jóvenes equipos europeos, un Ajax a la francesa, un conjunto con una baja media de edad y que, por lo tanto, juega con descaro, sin miedos, tiene recursos y es capaz de ponerle las cosas difíciles a cualquiera, como demostró contra el Barça.
De hecho, las dos primeras acciones fueron dos jugadas claras para los de Bruno Genesio: un remate de Houssem Aouar y otro de Martin Terrier, que dio en el travesaño, tras sendas intervenciones de Ter Stegen.
El Barcelona adelantó sus líneas y presionó muy arriba. Buscaba forzar el error, cocer su fútbol a fuego lento. Messi tiraba diagonales para Alba y Dembélé, Sergi Roberto apoyaba a Semedo por la banda derecha y Busquets ejercía de metrónomo.
Pese a que le fallaba la precisión, los de Valverde apuntaron con remates de la ‘Pulga’, Rakitic y el ‘Mosquito, pero a los azulgranas les faltaba afinar y el rival tenía cada vez menos el balón.
El partido fue trepidante en los minutos finales, todo se aceleró. Con los desbordes de Dembélé, el cuadro azulgrana tuvo cerca el gol, primero con un remate del francés que salió fuera por poco, y en la última acción del primer tiempo Busquets pudo batir a Lopes, con un disparo que rechazó Denayer.
En el segundo tiempo, el guion del partido no varió. Messi no estaba fino y parecía que quien tenía que marcar las diferencias tenía que ser Dembélé, que encaraba e intentaba forzar los uno contra uno. Del tercer delantero barcelonista, Luis Suárez, para entonces no había noticias.
Como ya ocurrió en el primer tiempo, la primera ocasión del segundo período fue del Lyon, que con espacios se sentía más cómodo.
La primera aparición de Luis Suárez generó la mejor ocasión del Barça hasta entonces, pero Dubois evitó el tanto, que precedió a una ocasión de Messi que salvó Lopes.
Pero, sorprendentemente, Valverde decidió sacar del choque a su mejor jugador hasta entonces (Dembélé) y puso a Coutinho.
Suárez volvió a fallar y fue Alba quien cogió las riendas del ataque. El propio lateral, Coutinho, Busquets y Messi de falta gozaron de claras oportunidades para borrar el 0-0 del marcador, pero la suerte, las intervenciones del meta y la pólvora mojada obligan al Barcelona a resolver la eliminatoria en el Camp Nou. Un estadio que ansía un triunfo que les permita soñar con la ‘Orejona’.