Los hosteleros se suman a luchar contra la violencia sexista

NATV
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El Ayuntamiento de Pamplona y establecimientos hosteleros de la capital han firmado el primer protocolo de prevención y actuación ante la violencia sexista.

Los hosteleros se suman a luchar contra la violencia sexista - Foto: Ayuntamiento de Pamplona

El Ayuntamiento de Pamplona ha firmado un protocolo de prevención y actuación ante la violencia sexista con varios establecimientos hosteleros. En esta primera fase se va a implementar el protocolo solo en los locales que han participado en la elaboración del propio documento, por lo que se va a poner en marcha en La antigua farmacia, Herriko taberna, Terminal y Zentral. La adhesión al protocolo exige la realización previa de acciones formativas para garantizar su adecuado funcionamiento. Así, se han impartido tanto a las personas responsables del protocolo de cada uno de los locales (2 horas de formación) como al personal de cada local adherido (1,5 horas).

También han acudido las asociaciones de hostelería (Asociación Navarra de Pequeña Hostelería-ANAPEH, Asociación de Empresarios de Salas de Fiesta, Baile y Discotecas de Navarra-ASBANA y Asociación de Empresarios de Hostelería de Navarra-AEHN) Han participado un total de 29 personas (16 mujeres y 13 hombres). Está previsto que, tras el verano, se realicen nuevas formaciones que permitan a otros establecimientos hosteleros adherirse al protocolo. Las inscripciones se realizan a través del correo electrónico igualdad@pamplona.es.

Para dar a conocer la iniciativa se han elaborado materiales de difusión que indican la existencia del protocolo en los locales adheridos (carteles y pegatinas), así como un manual de acogida para el personal de los establecimientos con las pautas sobre cómo actuar en cada caso.

PRIORIDADES

El texto del protocolo contextualiza la violencia contra las mujeres como expresión de la desigualdad entre mujeres y hombres y ofrece pautas comunes respecto a cómo actuar ante las agresiones sexistas lo que facilita una respuesta eficiente y evita todo tipo de revictimización.

Entre los compromisos que asumen los locales que se adhieren al protocolo está haber revisado los puntos negros que puedan tener dentro o en su entorno para adecuarlos (por ejemplo, poniendo espejos, luces o cámaras) y reducir así la sensación de inseguridad. Asimismo, evitar que tanto en la programación como en la difusión de sus actividades se lleven a cabo acciones que denigren a las mujeres, las cosifiquen o estereotipen, o mensajes que incidan en las desigualdades entre mujeres y hombres. Otros puntos del texto señalan que darán visibilidad al compromiso adquirido colocando el material editado por el Ayuntamiento con la imagen de la campaña y mediante la participación en las acciones de sensibilización que se acuerden de forma conjunta.

Con carácter más práctico, el protocolo recoge escenarios de actuación en caso de agresión sexista o de agresión sexual, considerando todas ellas como ataques a la libertad de las mujeres y mecanismos de control sobre ellas. Por agresiones sexistas se entienden todos los comportamientos intimidantes que atentan contra la integridad personal y la libertad de una mujer como insultos, amenazas, tocamientos, etc. Las agresiones sexuales incluyen atentados físicos de naturaleza sexual-genital, independientemente de que estos hechos incluyan o no invasión física. Para cada uno de estos dos escenarios se establecen pautas de actuación, siendo siempre la prioridad la atención a las mujeres afectadas, su protección y el respeto a sus decisiones. Como punto común se señala que en todas las situaciones lo importante es contactar con el personal de barra y poner en su conocimiento lo que ha ocurrido o lo que se ha visto.

EL PROTOCOLO

Este protocolo se ha desarrollado a iniciativa del Consistorio pamplonés y en su elaboración han participado distintas áreas municipales junto con el tejido social y feminista de Pamplona; Gora Iruña; la Federación de Peñas de Pamplona; las asociaciones de hostelería de Navarra; locales de ocio, bares y salas y el festival de música Iruña Rock. Quiere ser un paso más respecto al compromiso ciudadano e institucional en la lucha contra la violencia hacia las mujeres. Se ha centrado en las personas responsables y trabajadoras de los locales de ocio nocturno ya que se consideran claves para contribuir a generar una conciencia clara sobre las carencias de libertades en las que viven las mujeres, y para facilitar la creación de una cultura del buen-trato, del respeto y de la repulsa social ante las agresiones.

Entre sus objetivos se encuentran articular una respuesta integral de ciudadanía, instituciones y movimiento social ante la violencia sexista; ofrecer unas pautas comunes y compartidas respecto a cómo actuar ante las agresiones sexistas que faciliten una respuesta eficiente ante las mismas y eviten todo tipo de revictimización; reafirmar el firme posicionamiento de ciudad, tanto de las instituciones como del movimiento social y de los agentes de ocio nocturno, en la lucha contra la violencia hacia las mujeres; y contribuir a generar un modelo festivo y de ocio nocturno basado en el respeto a las libertades, individuales y colectivas, de todas las mujeres.