«El Acuerdo de París puede salvar un millón de vidas anuales»

Antonio Broto (EFE)
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María Neira, especialista en endocrinología y principal responsable de Medio Ambiente en la OMS, ha pasado gran parte de su vida viajando para prestar ayuda en Centroamérica y África, primero con Médicos sin Fronteras y después con la ONU

«El Acuerdo de París puede salvar un millón de vidas anuales» - Foto: SALVATORE DI NOLFI

La española María Neira, principal responsable de Medio Ambiente en la Organización Mundial de la Salud (OMS), llevará a la Cumbre del Clima de Madrid un mensaje contundente de su organismo: luchar contra el cambio climático es salvar millones de vidas.
La directora del departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la organización muestra sus expectativas de cara al encuentro y recuerda los graves efectos del calentamiento global en la naturaleza y en nuestro propio organismo.


¿Qué espera la OMS de la próxima Cumbre del Clima en Madrid?
Cuando la gente piense en ella no solo debe acordarse del Acuerdo de París, sino también de nuestros pulmones. No solo hay que pensar que estamos destruyendo el planeta, sino que también nos estamos cargando nuestra salud. Deben tomarse medidas para acabar con esa contaminación, con este consumo agresivo que está destruyendo todo lo que nos rodea, y hay que poner en marcha un desarrollo sostenible que va a ser muy favorable para la economía de todos los países.
Está muy demostrado que las naciones más ricas, como las escandinavas, son las que menos contaminan. Uno de los mensajes de la OMS será mostrar los beneficios económicos de luchar contra el cambio climático al reducir las hospitalizaciones y el gasto en el sistema sanitario.


¿Es posible proyectar el daño adicional a la salud humana que ha causado el incumplimiento de los compromisos de reducción de emisiones del Acuerdo de París?
Lo que sí podemos decir es que si se ejecutaran ahora mismo todos esos compromisos que se tomaron en el Acuerdo de París, más de un millón de vidas al año podrían ser salvadas. Todas las acciones que se toman para reducir el cambio climático son de sentido común y van a tener una repercusión muy positiva en la salud, para evitar riesgos ambientales que ahora mismo representan más de 12 millones de muertos anuales.


¿Y cuáles son esas acciones?
Por ejemplo, reducir el uso de combustibles fósiles reduce la contaminación del aire, causante de siete millones de muertes prematuras anuales. Toda medida para promover las energías limpias no contaminantes va a producir beneficios enormes para la salud. También iniciativas para la reducción del trafico, que favorecen una vida menos sedentaria y van a tener un impacto muy positivo en las enfermedades crónicas.


Un estudio reciente del Reino Unido pone en relación las nanopartículas de la combustión en los vehículos con el cáncer del cerebro. ¿Es un resultado que concuerda con la evidencia científica disponible?
Esas partículas en suspensión, tóxicas y que provienen de los vehículos, del uso de combustibles sólidos en la calefacción, entran en nuestro sistema respiratorio pero no se quedan ahí porque son de un tamaño muy pequeño. Llegan a la circulación sanguínea y de ahí pueden ir a cualquier parte de nuestro organismo y obviamente el cerebro no puede estar protegido. 
Tenemos evidencia de algunas enfermedades degenerativas como la demencia o el Alzheimer que tienen relación con esta exposición. El estudio pone de relieve que también hay raros tumores cerebrales en los que esas nanopartículas tienen influencia. Como sociedad estamos poniendo en riesgo nuestra capacidad de desarrollar el cerebro, sobre todo en niños muy pequeños.


¿Cómo ha aumentado la producción de partículas en el aire en el último medio siglo y cómo se ve reflejado en las enfermedades?
Depende del continente. Por ejemplo, en Europa la contaminación ha disminuido. Todos recordamos las imágenes de Londres totalmente envuelto en niebla. Sin embargo, en Asia y en África los niveles están aumentando precisamente por el desarrollo industrial que están teniendo y que desafortunadamente se hace sin tener en cuenta ese impacto. Podrían haber copiado los modelos que tenemos ahora, donde hemos aprendido a seguir creciendo sin destruir nuestros pulmones ni el medio ambiente, pero hay países que todavía creen que el desarrollo económico tiene que significar destruirlos, una estrategia equivocada.


La marea alta recientemente registrada en Venecia ha recordado el impacto de la subida del mar que podría causar el cambio climático, ¿está ocurriendo en otros lugares?
Aumenta en general la incidencia de los desastres globales: inundaciones, fuegos incontrolados, sequías... creo que está ya bastante demostrado, y vemos el impacto de ello en la salud, en poblaciones pobres que tienen menos capacidad de adaptación y pierden sus recursos naturales, sus cosechas o sus fuentes de agua. También impacta en que mosquitos transmisores de enfermedades como la malaria o el dengue están encontrando condiciones más favorables para reproducirse porque la temperatura es más alta.


La industria aérea admite que observa en la demanda el efecto Greta o la vergüenza de viajar. ¿Cree que este enfoque es razonable?
Es la suma de medidas individuales la que va a generar un cambio, el cual puede venir de la presión que podamos poner en los que toman decisiones. Presionemos en que se den medidas para avanzar en una política de acceso a las energías renovables, por ejemplo en España, un país que podría tener energías limpias al alcance de todo el mundo. Es bueno que se sensibilice la población, que entendamos que así no podemos seguir, pero sin caer en lo apocalíptico, en la ansiedad climática que algunos empiezan a tener.


Hay temor a una posible nueva crisis económica, ¿la sensibilización sobre el cambio climático podría caer a un segundo plano?
Eso sería muy equivocado porque cuando se avecinan crisis económicas es cuando hay que tomar decisiones más estratégicas para proteger el bienestar social y la economía de un país, y en ese sentido, aquel lugar que tenga una política energética inteligente, que no contamine y sostenible, va a salir ganador.