Antonio López sigue viendo arte en los productos navarros

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Antonio López sigue viendo arte en los productos navarros - Foto: Museo Universidad de Navarra

Ya se ha convertido en toda una tradición. El reconocido pintor Antonio López ha visitado el mercado municipal del ensanche para hacerse con los productos que harán de bodegón para el taller que estos días imparte en la Universidad de Navarra.

El reconocido pintor Antonio López imparte desde este lunes la XIII edición del taller "Maestros de la figuración" en Pamplona, donde ha definido la pintura como "una profesión de riesgo preciosa". Así lo ha señalado a los periodistas al final de su ya tradicional visita a un mercado pamplonés para adquirir los productos que compondrán el modelo de un bodegón para sus alumnos del taller que, impartido por López y por el artista navarro Juan José Aquerreta, reúne hasta este viernes en el Museo de la Universidad de Navarra a 30 participantes procedentes de diversos países.
Tras un paseo por los puestos del Mercado del Ensanche, acompañado de responsables del Museo, López ha adquirido en un puesto de frutas y verduras pimientos, berenjenas, una calabaza, coliflor, y una barquilla de cerezas.
Tras comprar unos grandes huesos de jamón y de ternera que ya tenían preparados para él en la carnicería, la comitiva se ha dirigido hasta el puesto de encurtidos, en el que se han hecho con algunos productos y también con varias latas grandes y vacías de aceitunas.
"Vaya mercado, esto es un mercado", ha valorado López en su paseo, en el que también ha comprado tarros de verdura en conserva antes de dirigirse a una floristería, puesto en el que se ha hecho con varios jarrones de cristal así como con un gran ramo de peonías rosas, y de varias clases más de flores de variados colores, que ha insistido en pagar pese a la invitación de la responsable del puesto, por entender que esto le hacía más libre a la hora de elegir la cantidad.
Tras las compras, entre las que además había un surtido de legumbres, en este caso para su propio consumo, según ha dicho, el grupo se ha dirigido ante la sorpresa de algunos pamploneses que hacían sus compras en el mercado, a uno de los puestos con productos de charcutería, donde ha degustado queso y jamón navarros, y donde ha vuelto a elogiar: "En ese mercado hay de todo".
En ese descanso, antes de volver con sus alumnos del taller que ha comenzado dos horas antes, López y Aquerreta han atendido a los periodistas, a quienes el madrileño ha explicado que se había hecho con "cosas variadas", especialmente flores y verduras, de forma que "lo más tierno y lo más bonito de la vida son las flores y después las cosas que nos alimentan".
Con estos dos elementos es con lo que se han constituido tradicionalmente los bodegones españoles, ha recordado para señalar que reflejan "cosas que comen las personas, lo que está cerca de ellos y lo que les alimentan".
En esta ocasión, del centenar de solicitudes recibidas para participar en el taller, serán finalmente 30 los alumnos seleccionados, procedentes de Israel, Estados Unidos, Colombia, Italia, Portugal o Rumanía, quienes en estos cinco días trabajarán los géneros de la tradición figurativa, como el bodegón, la figura humana y los paisajes.
Con estos alumnos, "siempre jóvenes" mientras que él llega "cada vez más viejo", López establece una relación a lo largo de esta semana, ya que plantea el taller como "una reunión de pintores, en donde se pinta y se habla. Se pinta para hablar, hay conversaciones con los participantes, aunque depende de cada uno, ellos son muy distintos", ha señalado el maestro.
Con humor, y ante la reclamación de su colega Aquerreta de que también "se pinta para poder callar", López ha concedido: "Este -por el pintor navarro- es el encargado del silencio y yo el de largar. El silencia como nadie", ha dicho con cariño hacia el artista pamplonés, Premio Nacional de Artes Plásticas, con quien mantiene relación habitual, porque "nos vemos durante el año de vez en cuando".
Sobre su visita a Pamplona por décimo tercer año consecutivo para impartir este taller, López ha valorado: "Me gusta, me hace salir de Madrid y ponerme en contacto con personas que amamos la pintura. Eso nos une muchísimo, el amor y la dificultad de la pintura".
En cualquier caso, ha reconocido que esta actividad también tiene sus exigencias: "La principal es tener buena salud para estar un poco en forma, porque un taller así es un acto de generosidad y necesitas poder dar. Y para poder dar tienes que estar bien lo suficientemente bien", ha dicho para señalar que él acude siempre "con ilusión".
En cuanto al contraste de su estilo de pintura, figurativa, con las obras que expone el MUN, de arte abstracto, Antonio López ha asegurado que la unión es "la pintura", "un misterio" y "una maravilla" que "nos une a todos los pintores, sean de las épocas más distintas y de las estéticas también más diferentes".
También cree unitaria la pasión por la pintura, con independencia de los estilos, de forma que "desde que era estudiante hasta ahora veo que lo principal no ha cambiado, y es que esta es una profesión de riesgo preciosa. No sabemos muy bien en qué consiste la forma de llegar a lo medular, a lo central de lo que es el ejercicio de la pintura y seguimos en lo mismo".
"La pintura no cambia y por eso podemos ver a Velázquez al lado de Giacometti, y han pasado tres siglos", ha explicado el madrileño, quien preguntado por la reclamación que hacía Aquerreta del silencio, él cree que "el ruido es parte de la vida, y hay que aceptarlo".
Así, ha recordado que en muchas ocasiones él ha pintado "en la calle, entre los coches, y el ruido de los coches me ayudaba a hacer la pintura, y la contaminación me ayudaba a hacer la pintura, porque yo estaba donde estaba todo eso. Estas cosas tienes que aceptarlas porque es lo que quieres pintar", ha señalado. 

Antonio López sigue viendo arte en los productos navarros Museo Universidad de Navarra
Antonio López sigue viendo arte en los productos navarros - Foto: Museo Universidad de Navarra
Antonio López sigue viendo arte en los productos navarros Museo Universidad de Navarra
Antonio López sigue viendo arte en los productos navarros - Foto: Museo Universidad de Navarra