El método que les hizo ricos

Carmelo Palacios
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Un grupo de amigos burgaleses gana más de un millón de euros con la quiniela a través de una fórmula basada en estadísticas y probabilidades

El método que les hizo ricos

No es casualidad. Tampoco suerte. Ni siquiera azar. Todo obedece a un método. Una fórmula basada en la matemática mediante la cual un grupo de amigos burgaleses ganó 1.159.397 euros con la quiniela el pasado domingo. No solo se llevaron el pleno al 15, sino que acertaron otra columna de 14 y varios premios menores.
Los afortunados, que prefieren mantener el anonimato, son ‘profesionales’ de la quiniela y esperaron el momento propicio para hacerse con el bote. Desafortunadamente para ellos, hubo también acertantes de primera categoría en Cataluña,  Galicia y Cantabria, por lo que se tuvieron que repartir el montante total cercano a los cinco millones de euros. ¡Bendita mala suerte y bendito VAR, que podría haberlo cambiado todo si no se ‘inventa’ el penalti a favor del Real Madrid en el campo del Levante!
La historia de esta cuadrilla de amigos de mediana edad no se entendería sin Ángel Álvarez, delegado provincial de loterías en Burgos y responsable del despacho 18.155 de Reyes Católicos. Él les selló las quinielas y les enseñó el método que les ha hecho ricos: «Me llamaron en cuanto les tocó porque son amigos míos. Han sido capaces de mejorar y entender lo que yo difundí», cuenta Ángel, que clava la mirada en el techo de su despacho para hacer memoria. «A principios de los 90, me reuní con un matemático en el Hotel O’ Donnell de Madrid y me explicó la fórmula. Me quedé alucinado y he tratado de contarla. Algunos la han aplicado y exprimido al máximo», señala.
Y es que no es la primera vez que este despacho reparte ‘suerte’ tras una jornada liguera. Dio uno de los mayores premios de la historia -5.689.687 euros- hace tres años. En aquella ocasión, el ganador reconoció al periodista de El País Manuel Viejo que tenía «un truco para ganar, pero que no lo iba a revelar». Sin duda, es el mismo del que habla Ángel.
A grandes rasgos, la fórmula del éxito consiste en realizar una quiniela llena de condicionantes a través de un programa informático que va calculando probabilidades. «Es lo que se llama una quiniela combinatoria y el programa se lo puede descargar cualquiera. Este método no es infalible y no garantiza que te vaya a tocar, pero, si se persigue jornada tras jornada, las probabilidades aumentan mucho», asegura.
En vez de colocar apuestas dobles o triples en la misma columna, realizan muchas simples hasta ir cubriendo casi todas las posibilidades: «Al programa le indicas qué columnas quieres jugar y cómo combinarlas. A través de un algoritmo, vas cerrando el cerco. Suena fácil, pero no lo es».
mucho tiempo. A parte de invertir dinero, esta técnica requiere emplear tiempo. Crear una quiniela así y contemplar las mejores variantes puede llevar una semana. Cualquier detalle es vital y marca la diferencia entre 1.000 euros o un millón.
Esta vez, el grupo afortunado realizó un total de 600 columnas simples por un precio que rondó los 450 euros. Apostaron algo más de lo habitual en busca del bote y la jugada les salió perfecta. Ángel los define como gente normal  que no se plantea dejar su trabajo. Su idea es seguir jugando no vaya a ser que la estadística les vuelva a dar la razón. De momento, hoy han dormido con más de un millón bajo el colchón.