En el ojo del huracán

Agencias
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Al polémico Hunter Biden, hijo del que fuera vicepresidente en el Gobierno de Obama, se le relaciona con abusos por consumo de drogas, alcohol, prostitutas y negocios turbios en Ucrania

Joe Biden (L) y su hijo, Hunter Biden, en 2010 - Foto: ALEXIS C. GLENN / POOL

Hunter Biden (Wilmington, EEUU, 1970), hasta ahora solo el chico malo de la familia del exvicepresidente y actual aspirante demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, ha pasado en los últimos días al centro de la polémica en Estados Unidos y se encuentra en el ojo del huracán que está arrasando Washington.
El hombre se ha convertido en protagonista inesperado de una de las situaciones más convulsas del terreno político en las últimas décadas: la apertura de un proceso de investigación para iniciar un posible juicio político contra el presidente, Donald Trump.
Bajo la lupa está su papel en el consejo de administración de la empresa de gas ucraniana Burisma durante cinco años.
Además, en una extensa entrevista con The New Yorker en julio de este año, Hunter admitió haber consumido diferentes tipos de drogas y alcohol durante décadas. 
De acuerdo a un documento judicial, su exesposa Kathleen pidió a un tribunal del Distrito de Columbia en 2017 que congelase los activos de Hunter, alegando que «creó preocupaciones financieras para la familia al gastar de manera extravagante en sus propios intereses incluyendo drogas, alcohol, prostitutas, clubes de striptease y regalos para mujeres con las que tiene relaciones sexuales». Hunter negó esas afirmaciones.
Pese a que el centro de la controversia se encuentra en sus lazos con Ucrania, la vida profesional del hijo de Joe Biden estuvo previamente rodeada de claroscuros. Cuando estaba en el consejo del Programa Mundial de Alimentos en EEUU, ofreció al magnate chino Ye Jianming «usar sus contactos» para ayudar a identificar oportunidades de inversión para su compañía.
Esa noche, Ye envió un diamante de 2,8 quilates (valorado en cerca de 80.000 dólares) a la habitación de Hunter. El hijo de Biden descartó que se tratara de un soborno. 
En 2014, cuando Joe Biden comenzó sus viajes a Ucrania, Hunter aceptó un cargo en el consejo de administración de la entonces mayor compañía privada de gas del país, Burisma, con un sueldo superior a los 50.000 dólares al mes.
La cuestión de un posible conflicto de intereses, con Hunter beneficiándose en un país donde su padre trabajaba activamente con el Gobierno, se planteó públicamente en ese momento, aunque no llegó a mayor nivel.