La venganza de Valls

SPC
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La venganza de Valls

El que fuera gran fichaje de Ciudadanos para las municipales en Barcelona acusa a los liberales de «sacrificar» la región por España y apadrina a la Lliga Democràtica, que irá a las regionales

Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío, pero el caso de Manuel Valls, el fichaje galáctico de Cs que se ha acabado convirtiendo en un problema, es una excepción. Yes que se cumplen los temores naranjas y, dos semanas después de romper Alcalá 253 con él, el galo ya prepara un partido, Lliga Democràtica, que impulsa su mano derecha, Eva Parera, y que puede hacer mucho daño a los naranjas, muy tocados en Cataluña tras la marcha de Inés Arrimadas.
Aunque haya querido estar al margen de esta incipiente formación, lo cierto es que se nota la mano de un político que consideraría un «grave error» que Podemos se alíe con Sánchez: «PP y Ciudadanos deben apoyar de una forma u otra a este Gobierno». También tuvo tiempo para cargar con gran dureza contra el partido que durante meses le había cobijado renunciando a su marca: «Sacrifican Cataluña a sus intereses en España».
Mientras, la promotora de la nueva formación, la concejal y exportavoz de Unió, desgrana los motivos que la han llevado a construir junto a casi una treintena de personas la Lliga Democràtica, que se registrará en los próximos días: «El principal objetivo es romper el bloque secesionista. Esto ha sido un drama para el país». 
Así, Parera presenta la formación como «bisagra» o «instrumental» en una primera fase, para derribar el «muro enorme» que separa ahora a fuerzas constitucionalistas como Ciudadanos y el PSC, temerosos de un acercamiento mutuo para no ser calificados como «traidores» por sus respectivos electorados. «Queremos ser facilitadores del entendimiento», recalca.
En un contexto en el que la política catalana está fuertemente marcada por la «confrontación» y la «dinámica de bloques», la barcelonesa sitúa la Lliga como proyecto de «centro moderado y conservador», una «oferta política catalana de obediencia exclusivamente catalana y no independentista». El recado va dirigido a la formación naranja, que no le perdonó a Valls que decidiera sin consultar a Rivera dar sus concejales gratis a Ada Colau. 
«Un partido capaz de pactar con la derecha y con la izquierda: ese es mi objetivo», afirma Parera, que se define como «catalanista no nacionalista», y sostiene que hoy, los votantes de centro y catalanistas están «huérfanos» al no sentirse representados por ninguna formación, todo un golpe bajo para Ciudadanos.
Además, explica, la Lliga Democràtica es un proyecto que «parte de cero» y que «nace solo y va solo», al margen de otras formaciones existentes, porque no pretende ser ni la «resurrección» de la antigua CiU -destrozada por los casos de corrupción- ni un compendio de sectores descontentos de otras fuerzas como el PDeCAT o Units per Avançar, partido este último que ella abandonó para sumarse a la plataforma de Valls.

caladero del pdecat. No obstante, sí cree que el nuevo bloque puede pescar en el caladero de votantes del PDeCAT disconformes con el rumbo que ha imprimido Carles Puigdemont y arrebatar asimismo a Cs «votos prestados» que recabó en las últimas elecciones catalanas y que ahora puede perder por su «deriva».
Con el logo del nuevo partido ya decidido y sus estatutos casi listos, falta por cerrar quién liderará la Lliga Democràtica y quién se postulará a la Presidencia de la Generalitat en las próximas elecciones, para lo que Parera no se descarta, mientras que Manuel Valls bendice el proyecto pero sin implicarse en el mismo. De momento...