Una menor acusa a un allegado de forzarle para 'tener sexo'

NATV
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Una menor ha asegurado en el juicio a un hombre que está acusado de abusar de ella cuando tenía 13 años, que éste mantuvo relaciones sexuales con ella sin su consentimiento.

Una menor acusa a un allegado de forzarle para 'tener sexo' - Foto: ARCHIVO

Según la víctima, mantuvieron una relación de agosto del 2016, cuando ella tenía 13 años y él 36, a abril del 2017 en la que hubo “con mucha frecuencia” relaciones sexuales por vía vaginal y una por vía anal y en la que él en varias ocasiones le grabó y sacó fotos.

Esta relación, ha dicho, no fue en ningún momento consentida y se sintió “obligada”, manteniendo silencio por las amenazas de él, que le decía que le iba a contar a su madre lo que estaba haciendo con él y que en el pasado mantuvo otra relación con un hombre adulto.

La menor ha explicado que “todo empezó como un juego” un día en el que él estaba jugando con ella y su hermana y, al caer sobre él, comenzó a tocarle la espalda y el culo, momento en el que la joven ha comenzado a llorar antes de referir que también se frotó contra ella.

“Me dijo que no sabía para qué empezaba el juego si no iba a terminarlo”, ha indicado explicando que, a partir de ahí, comenzaron las presiones y las relaciones sexuales.

El acusado, que se ha declarado inocente, ha respondido solo a las preguntas de su abogado y ha aseverado que mantenía una relación amorosa consentida con la víctima y que no llegaron a mantener relaciones sexuales completas, habiendo tocamientos en una ocasión.

“Pensé que había sido consentido y que no estaba haciendo nada malo”, ha asegurado manteniendo que no sabía que era delito mantener relaciones con una joven menor de 16 años.

Según su versión, era la menor quien tomaba la iniciativa en la mayoría de ocasiones acostándose con él cuando estaba viendo la televisión y, aunque ha reiterado que intentó terminar la relación, ha subrayado que ella se lo impidió amenazándole con que “se iba a hacer cortes en los brazos”.

La defensa ha exhibido varias cartas manuscritas por ella en la que manifiesta que lo quiere, las cuales ella ha explicado asegurando que las escribió “para que estuviese contento” porque “si no le mostraba cariño se enfadaba” y le decía que era “una cualquiera”.

También ha confirmado que en una ocasión se hizo cortes en los brazos para demostrar que no quería que terminase con la relación por el miedo a que se lo dijese a su madre.

En una ocasión, ha relatado la menor, fueron a dormir a casa del acusado y al día siguiente se ofreció a llevarle a catequesis, pero en el trayecto llamó a su madre y le dijo “que le había parado la Foral” y ya no podía llevarla, dirigiéndose en ese momento a su casa y pidiéndole que mantuviesen relaciones sexuales.

“Le dije que no, se enfadó y me dijo que iba al baño a masturbarse”, ha recordado ella indicando que después le dijo que fuese y presenció el acto.

También ha indicado que él controlaba su teléfono móvil e incluso en una ocasión llegó a suplantar su identidad, algo que ha sido corroborado por un agente de la Policía Foral.

El agente ha relatado que en un chat extraído del teléfono de él observaron una conversación de la que “se desprende que hay relaciones sexuales” y se constatan “amenazas de él” y su intento de hacerla sentir culpable, deduciendo a este respecto que “para mantener el control le dice que se lo va a decir a su madre”.

La madre de la víctima ha declarado que no tuvo conocimiento de estos hechos hasta que un día se lo contó su hija tras ver en su móvil una conversación en la que él le recriminaba por no haberse quedado en casa, momento en el cuál le preguntó a su hija si había abusado de ella.

Entonces, ha apuntado, le confirmó los abusos y le explicó que por miedo a que no le creyese nunca se lo había contado, refiriendo que en aquel momento ambas no mantenían una relación de confianza.

Tras esto ha indicado que llamó por teléfono al acusado para pedirle explicaciones, que este negó todo y gritó “no mientas” para que le escuchase la menor.

También han declarado como testigos varios amigos de la madre y del acusado, que en su mayoría han dicho no tener constancia de la relación, aunque una ha indicado que en una ocasión vio a la joven sentada encima de él pero al preguntarles sobre esto negaron que existiese ninguna relación.

Sí ha confirmado que tenía conocimiento de la relación una de las amistades, quien ha indicado que fue el propio acusado quien se lo contó aunque nunca hablaron de la existencia de relaciones sexuales.