Cien años después, su hogar sigue siendo una cueva de Lodosa

NATV
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Amparo Duque es vecina de Lodosa y su hogar es una cueva construida en 1921. Fue su padre quien la compró a medio hacer y ahora los hermanos Duque la conservan en homenaje al sacrificio de sus padres.

En algunas localidades navarras, la gente vivía en cuevas. Es el caso de la familia Duque, que habita una de estas cuevas en Lodosa. La curiosidad es que, todo lo que hay en el interior de la cueva está hecha por su padre. Fue fusilado cuando su madre estaba embarazada de ocho meses, y tuvo que sacar a la familia adelante, fueron tiempos difíciles. Amparo Duque abandonó el colegio con 12 años para empezar a trabajar y ayudar a la familia económicamente. Ahora recuerda que los tiempos han cambiado mucho, cobraba 15 pesetas al mes por cuidar a niños. Para ellos, el trozo de pan blanco que llegaba a sus manos era todo un lujo.

Todo lo que hay en la cueva está hecho por su padre, construida en 1921. Su padre compró la cueva a medio hacer y cada vez que se ampliaba la familia había que cavar para ganar espacio. Duque recuerda que en aquellas cuevas vivían más de 200 familias y se ayudaban unos a otros.

Sólo son tres hermanos porque fusilaron a su padre cuando llevaba cinco años casados con su madre. Su madre estaba embarazada cuando falleció su marido y cayó enferma dejando a sus hijos al cuidado de los abuelos. Ahora, los hermanos Duque conservan esta cueva en homenaje al sacrificio de sus padres. A Amparo Duque le sacaron del colegio con 12 años y le pusieron a cuidar niños, ganaba 15 pesetas al mes. El trozo de pan que llegaba a sus manos era todo un lujo.

Cien años después, una cueva sigue su hogar en LodosaCien años después, una cueva sigue su hogar en Lodosa

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