El Barça canta el alirón

EFE
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La Liga ya tiene dueño - Foto: ALBERT GEA

Los azulgranas ganan por la mínima al Levante (1-0) gracias a un gol de Messi y consiguen el título liguero a falta de tres jornadas

Un solitario tanto del argentino Lionel Messi en el segundo tiempo dio al Barcelona los tres puntos que le faltaban para proclamarse campeón de LaLiga Santander, el vigésimo sexto título en su palmarés, en un partido loco en el que el Levante (1-0), necesitado de puntos, compitió hasta el final.
Sin Messi, de nuevo suplente por tener las semifinales de la Liga de Campeones a la vuelta de la esquina, el Barcelona empezó con la intención de resolver la Liga en el primer tiempo. Los compañeros del argentino no se reservaron. Mandaron con el balón y maniataron al Levante en la presión. Se multiplicaron las ocasiones y si el Levante no acabó el primer tiempo por detrás, fue gracias a su portero, Aitor Fernández.
Ante el vendaval azulgrana, el guardameta vasco fue un salvavidas para sus compañeros. Ya en el minuto 2 salvó con los pies el primero de Luis Suárez antes de que Philippe Coutinho se reivindicara con una brillante actuación que solo le faltó rematar con el premio del gol. El brasileño no se escondió y presentó su candidatura para ser titular ante el Liverpool. Desequilibró con su delicada técnica y buscó el gol con ansia. Si no llegó fue por la soberbia actuación de Aitor.

Suárez también sufrió al guardameta visitante, que sacó la manopla derecha tras un disparo con el exterior del uruguayo, el jugador más activo del Barcelona junto a Coutinho.
En el monólogo azulgrana, el Levante, desbordado en defensa, esperaba su ocasión al contraataque, pero tanto Piqué como Lenglet, en la línea de toda la temporada, frenaron las tímidas llegadas de su rival.
Tras el descanso, en el lugar de Coutinho, entró Messi, tan activo como el brasileño en el primer tiempo. Pese al planteamiento defensivo del Levante, el argentino nadaba como pez en el agua en la mediapunta. Pero el Levante sobrevivía, por lo que se impacientaban los locales, especialmente Dembélé, impreciso en ataque.

Y el único gol azulgrana llegó también a trompicones. El extremo francés inició la jugada, perdió el balón que lo recuperó Vidal con la testa. El balón le llegó a Messi que, desde dentro del área, fusiló con la zurda a Aitor (1-0, min.61).
Se oyeron los primeros gritos de "¡Campeones!", pero el Levante no había dicho la última palabra, que buscó, sin miedo, aplazar el alirón azulgrana. Un minuto después del tanto de Messi, Borja Mayoral tuvo el empate, pero en el mano a mano Ter Stegen agrandó su figura y rechazó con el pecho.
El Levante enloqueció el partido. Sus jugadores avanzaron líneas, dificultando la salida del balón de los defensas del Barcelona. En éstas, Morales desaprovechó otro uno contra uno contra que acabó a la nubes. Con su rival desbocado, el Barcelona buscaba una sentencia a la contra que nunca llegó. El Levante encerró al Barcelona y a punto estuvo de llegar el empate pero no tuvo premio. El Camp Nou acabó pidiendo la hora.
En un partido loco, el Barcelona puso el lazo a la octava liga de los últimos 11 años, una hegemonía que ha coincidido con la eclosión de Lionel Messi, líder también con Valverde en el banquillo.
Con el título amarrado y finalista en la Copa del Rey, el equipo azulgrana ya puede centrarse en las semifinales de la Liga de Campeones contra el Liverpool.