Sánchez: "El 28-A se decide entre avanzar o retroceder"

M.R.Y. (SPC)
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El jefe del PSOE pide hacer de las elecciones una enorme moción de censura contra la desigualdad y ante una derecha «mentirosa»

 

No quiso ayer Pedro Sánchez contestar a la pregunta cuestionada por Pablo Iglesias, su único aliado en el debate: «¿Va usted a pactar con Ciudadanos?». Sin embargo, se pudo constatar que la sintonía entre el líder del PSOE y Albert Rivera es inexistente y así lo hizo ver el candidato socialista durante su intervención, en la que cargó contra lo que denominó «las derechas» de Cs y PP.
El presidente del Gobierno salió golpeado por Rivera y Pablo Casado, los dos hombres que le flanquearon en el plató. Tanto, que ni siquiera compareció en la rueda de prensa posterior al evento -fue José Luis Ábalos, número tres de su partido, el encargado de hacerlo-. Y es que, pese a que Sánchez intentó hacer valer su gestión durante estos 10 meses al frente del Ejecutivo, la tensión vivida durante los casi 100 minutos de discusión llevó al progresista a incluir a los excluidos de la cita -Vox- en varios de sus ataques contra sus oponentes.
Para el dirigente, el 28-A se abren dos opciones ante los españoles: «avanzar» con él en el poder o «retroceder» si gobierna «la derecha». Es por ello, que instó a hacer de las elecciones «una enorme moción de censura contra la desigualdad, la corrupción y la crispación como forma de hacer política», con un llamamiento especial a los jóvenes, a las mujeres y a los mayores. Todo, con el fin de luchar por la «justicia social», lo que, a su juicio, ha sido el eje de su corto mandato, y que espera mantener tras los comicios.
Sánchez: Sánchez: - Foto: SERGIO PEREZSe mostró especialmente agresivo contra Casado, consciente de que es su gran rival en las urnas. Fue cuando levantó el tono con su «no es no», pero también lo fue con Rivera, al que acusó de poner un cordón sanitario al PSOE, cuando, a su juicio, debería «ser a Vox».
Nuevamente descartó hablar de indultos hasta que haya una sentencia firme y, frente a las críticas de PP y Cs por su acercamiento a los secesionistas, insistió en su «orgullo» de ser español y de la «diversidad» de un país al que quiere seguir liderando ante una «derecha» que «necesita un detector de verdades».