Nueve años de prisión por violar a una joven ebria

NATV
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TSJN ha confirmado la condena de 9 años de prisión a un acusado de violar a una joven de 19 años, con la que mantenía una relación cuasi familiar, cuando la víctima se encontraba en estado de embriaguez.

Nueve años de prisión por violar a una joven ebria

En la sentencia, que puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo, la Sala de lo Civil y Penal del TSJN ratifica también la indemnización impuesta al procesado, un ecuatoriano de 41 años, que deberá abonar 30.000 euros a la víctima.

La joven, según consideró probado la Audiencia, llegó a España en 2004, junto con su hermana, con el fin de residir en Pamplona con su madre. A partir de febrero de 2016, la víctima intensificó la relación que tenía con una pareja de familiares suyos, que eran como “unos tíos” para ella.

En julio de 2017, el matrimonio abrió un negocio de bar panadería junto con la denunciante en el barrio de San Juan y el 20 de septiembre la joven se quedó con su ‘tío’ en el loca, momento en el que éste comenzó a servirle chupitos de diversos licores e instó a la mujer a que los probase, de forma que en media hora la chica había bebido seis chupitos y dos cañas.

A consecuencia del alcohol ingerido, comenzó a sentirse “mal y muy bebida” y, en este estado, el inculpado la llevó agarrada del brazo al interior del local, a la cocina, donde la tumbó en el suelo y la joven se quedó dormida “a consecuencia de la embriaguez que presentaba”.

En un momento determinado, cercano a la medianoche, aprovechando el estado de adormilamiento de la mujer, el procesado la violó.

El pasado mes de junio, la Sección Primera de la Audiencia condenó al encausado al considerar “coherente y convincente” el testimonio de la víctima, unas afirmaciones corroboradas “con evidencias recogidas en una prueba externa profusa y suficiente”.

Así, entre otras evidencias, el tribunal sentenciador citó la declaración de una amiga, el testimonio de la esposa del condenado, las declaraciones de los médicos que la atendieron en urgencias, las manifestaciones de los policías, así como la prueba forense y la pericial psicológica.

En su recurso, la defensa reclamó la absolución y alegó infracción de la presunción de inocencia, por ausencia de prueba de cargo, al entender que la declaración de la denunciante carecía de verosimilitud, credibilidad y persistencia.

El Tribunal Superior, en cambio, asegura que no aprecia contradicción en el testimonio acusatorio de la víctima, “que resulta coherente y convincente” y al respecto la sala destaca la “ausencia de modificaciones relevantes o contradicciones en las declaraciones de la denunciante ante la policía, el juez de instrucción y en la vista oral”.

El TSJN también rebate la solicitud subsidiaria de 6 años de prisión que hizo la defensa, la mínima prevista por un delito de agresión sexual con penetración, al estimar que no había circunstancias para justificar una pena mayor, y de hecho subraya “el estado de desvalimiento de la víctima debido a la ingestión alcohólica”, del que se aprovechó el acusado, así como la desproporción de fuerzas entre él y ella por razón “de género, edad y complexión física”, así como “un abuso de confianza” por la existencia de una relación cuasi familiar.